sábado 11 de julio de 2009

Telemarket

Día soleado y MUY frío.
Tengo un par de días libres extra.
Salgo al balcón y pienso sin apuro qué hacer. En una de esas salgo de la ciudad.

Caigo en la cuenta de que debo reponer una garrafa de supergas de 13 kg.
Miro uno de los imanes: ####
Disco:

Telemarketer: Buen día
Yo: Buen día. Para reponer una garrafa
Telemarketer: de 13?
Yo: Efectivamente
Telemarketer: Muy bien. Ya ha llamado de ese teléfono?
Yo: Sí
Telemarketer: No puede ser. No me figura
Yo: ("uuhhh, qué maceta!") Sí ya he llamado. Igual no importa. Quiero una garrafa ...
Telemarketer: Es que es imposible! no está registrado
Yo: ("Y???? que importa???") Mirá: tengo el imán enfrente. Saqué el número de ahí. Uds me lo dejaron ("mi línea está hace mínimo 40 años acá").
Telemarketer: No puede ser. Siempre llaman acá?
Yo: Muchas veces llamo a XXX (la competencia). ("que es lo que tengo ganas de hacer"). Pero los llamo a Uds seguido, también.
Telemarketer: (No le gustó lo de XXX) bueno, paso a tomarle los datos.
Yo: ...("Ok, rápido")

Calle? X
Número puerta? X
Número apto? X
Entre que calles? X y X
Apellido? ("para qué?") X

Telemarketer: Muy bien, Sr.
Yo: Muchas gracias!
Telemarketer: No! Espere!
Yo: Qué pasa?
Telemarketer: Le confirmo en cuánto tiempo le llega la unidad...

Pasa un buen rato. Ya no quiero la #@$*&ª& garrafa

Telemarketer: .. a verrr... en el correr de tres horas le llega. Es tanta guita.
Yo: Ok ("ya está!!! =)"). Muy amable! Buen d...
Telemarketer: No! Espere!
Yo: ...("Y ahooooora???????")
Telemarketer: Le comunicamos que la garrafa viene con un obsequio.
Yo: ("Basta!) Pero qué amables! que buen servicio! ("Hasta nunca!")

Mientras escribía esto, sonó el timbre y me entregaron la garrafa (una media hora). Con el obsequio! =) Un ¿apetitoso? sachet de sopa de choclo
No sé si rematarla con un "no hay mal que por bien no venga" o con un "si no te gusta, dos platos"...

domingo 5 de julio de 2009

Percepción

-“Es la hora. No hay nadie.”

Miró a los otros dos muchachos, quienes descansaban distraídamente en el bolichito. Los tres andaban por los veintipocos años. Quien había hablado era el dueño del pub y los otros, dos amigos que estaban quedándose y trabajando ahí.
El boliche se encontraba frente a una franja de médanos, cruzando la calle, tras la cual estaba el mar. Funcionaba de día y de noche, con una “propuesta” por demás bizarra.

No se veía nadie en la tardecita nublada y ventosa. El viento soplaba muy fuerte y realmente no parecía lo más apropiado asomarse por la playa
Sólo la camioneta de prefectura estaba levantando a los marineros que terminan el turno de la tarde, unos cuantos metros a la derecha.

-“No importa. Se hace igual!”

Los otros se miraron, asintiendo.
Uno de ellos pensó que no recordaba de qué se trataba la cosa. Hacía un mes y medio que estaba en el balneario. Venía de una temporadita en Brasil. No tenía un lugar fijo donde quedarse, ni trabajo estable, con estudios a continuar y una situación personal bastante complicada. Al volver, se encontró con el local abierto y se quedó en la vuelta, trabajando un poco en el boliche, y alternando los lugares donde pernoctar.
Había visto cambiar el pub en forma vertiginosa, hasta tugurizarse completamente.

El dueño puso “Never mind the bollocks”, tomó una TV en funcionamiento, y subieron por una escalera a la azotea, desde donde se tenía una excelente vista del atardecer.
Esa tarde no se veía el sol. Sin embargo, la vista del mar embravecido, las olas, las nubes y el viento, tenían una hermosura particular. El sonido del viento amortiguaba los demás, e invitaba a la introspección.
Tampoco se veía mucha gente desde la azotea.

Los de prefectura miraban la escena. Ya era conocido el bolichito, que había abierto ese verano. Había caído varias veces la policía ante situaciones más o menos bizarras, y algún zafarrancho de los que nunca faltan. Pero nunca lo cerraron, ni nada parecido. El dueño tenía la habilidad de caer bien, a pesar de sus excentricidades.

El tipo alzó la tele.

“Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!”

Y la lanzó hacia abajo, de modo tal que se destrozó.

Los de prefectura en un principio miraban estupefactos. Terminaron riendo y al rato la camioneta arrancó, continuando su vuelta
Los otros dos pibes ya estaban acostumbrados a cosas por el estilo. (“Éste vio demasiadas veces The Wall”)
Se dio por terminado el “evento”, y bajaron las escaleras.

El muchacho que había llegado de Brasil se acostó en una hamaca paraguaya, ubicada adelante del local, y se ensimismó, perdiendo la mirada en el paisaje de médanos, nubes y viento.
Pensó en sus temas personales. Sintió que, a pesar de todo, las cosas iban a salir bien.

Se dejó llevar por el suave balanceo de la hamaca, el ruido del viento, la música de fondo y el paisaje.

jueves 11 de junio de 2009

Alma rebelde

domingo 7 de junio de 2009

Videito

Me llegó este link de una banda uruguaya que ya referí otras veces por acá.

El video no me gusta demasiado, pero la banda es buena y suenan muy bien. Está el EP para descargar en su página.
Hay un comercial con uno de sus temas (Rolling your castle) y van creciendo.
Tienen potencial para proyección internacional. Pienso yo, bah.

Vamo´a difundir la cultura nacional

Closet - Funk you babe (Martimat remix) from Closet Music on Vimeo.

jueves 4 de junio de 2009

Reflexión

El pequeño sobrino observa a su tío conversar con amigos: “Y sí! Es así. Acá, allá o acullá!”

Pasa un rato…

Sobrino: Tito, ¿donde es acullá?

lunes 25 de mayo de 2009

2: Abandono

Hacía muchos años que el hombre vivía en la urbe más grande del país. Aunque pequeña, en comparación con otras en las cuales estuvo. El barrio donde se instaló, siempre fue un barrio difícil. Sobre todo en la noche.
En la zona fue aumentando paulatinamente, a lo largo de los años, la presencia de niños de la calle.
Pedían una moneda o pasaban el tiempo. Dormían en la calle. Vivían en la calle.
Se los podía ver durmiendo en el piso con un par de championes por almohada, o con la cabeza sobre el cemento, directamente. Sufriendo frío, calor, etc.
Flacos, desnutridos, aniquilados, intoxicados.
"Una moneda amigo".
"Sr. Un pedazo de pan".
A veces ya caminaba sin verlos.

Uno de ellos destacaba por su simpatía. Chico, de unos 6 años. Siempre sucio, pero con cara alegre. Seguía a las personas, y no era difícil que terminara consiguiendo su moneda o algo. Tenía la habilidad de caer bien.
Un día, el hombre iba camino a su trabajo y lo vio tirado. Parecía inconsciente. Los compañeros le palmeaban la cara, intentando reanimarlo.
"Que pasó?", preguntó.
"Nada, nada!” Volviendo al nene: “Dale! Despertate! Vamos!"

Salió el dueño de uno de los negocios del lugar a ver que onda. Y se acercó más gente a ver que pasaba.
El tipo siguió con sus cosas, aunque la situación quedó rondándole en la cabeza.
Al final de la jornada volvía a su casa, muerto de cansancio. Iba tranquilo, pensando en distenderse. Al salir a la vereda, ve una sábana blanca cubriendo un pequeño cuerpo. No había nadie a su lado.
Un veterano salió de otro de los comercios, cerrando su local.

Se miraron.

"Lo viene a buscar la ambulancia", dijo con el viejo con un gesto de resignación. Tanto como puede permitirlo la indiferencia a las que nos acostumbra la realidad cotidiana.
Podría ser nuestro hijo, nuestro sobrino o de cualquiera nuestros amigos.
Solo. Marginado. Abandonado. Por todos.
¿Por sí mismo?

Al otro día, como siempre, arrancó la jornada y salió la calle, donde se veían otros chicos, en la misma situación.
Con el tiempo, notó que por esa zona fue disminuyendo la presencia de niños en la calle.

Años después, no se sorprende la forma en que se dispararon, en forma sideral, las estadísticas y noticias de crímenes perpetrados por menores armados con armas blancas y de fuego. A cara descubierta y con ferocidad creciente.

jueves 21 de mayo de 2009

1: Contención

El pibe era muy niño aún. No podría precisar la edad, si alguien se la preguntara hoy. Pero sí sabe que es de sus más antiguos recuerdos.

En la casa lindera a la suya, propiedad de unos parientes cercanos, se emplazaba un enorme ciprés. Su gigantesca masa de hojas y ramas excedía el límite de ambas casas, asomando sobre el jardín delantero de la casa del niño.
Su tronco era muy grueso, aunque bajo. No tenía mucho atractivo treparlo, para nenes acostumbrados a trepar hasta la copa y más, del árbol mas alto. Esto en una época donde los bosques invadían el pueblo, y la superficie urbana era muy acotada.
Sin embargo, a nuestro amigo le gustaba el árbol. Miraba absorto sus ramas y su hojas. Le fascinaba su sombra, resistente aún al atardecer, con sol de frente. No conocía el significado que tienen los cipreses en la cultura popular.

Le había puesto un nombre: "El Árbol de la Noche".

Gustaba de sentarse sobre una mínima construcción de unos dos metros de alto sobre el límite, y bajo su sombra "nocturna", dejar volar la mente. No lo sabía aún, pero estaba aplicando prácticas introspectivas que lo acompañarían de por vida. Con solo sentarse allí, su mente tanto se disparaba al espacio sideral, como se ensimismaba muy profundamente dentro suyo.
Apreciaba celosamente esos momentos para estar en contacto consigo mismo, abstrayéndose del mundo exterior.

Sus familiares y amigos a veces veían su actitud con simpatía y otras se burlaban: "Siempre en la luna; "El árbol de la noche", bla, bla, bla...

Esta especie de ritual infantil, fue una de las tantas cosas que informaron y alegraron su niñez. También fue un grato recuero que lo acompañó en su vida. Algo que, al evocar, siempre le daba una sensación de bienestar y autoconfianza extra.
Cuando las familias parientes se pusieron de acuerdo para talar el árbol, el pibe no sintió su falta. Sólo recordaba lo bueno que había sido en su momento. Y esa sensación lo siguió acompañando.
Sabía que que la interacción había cumplido su ciclo.

Siempre, al pasar el tiempo; de niño, de adolescente, de joven, de adulto; al recibir los infaltables golpes; las veces en que la vida le pasó por delante en segundos; cuando tuvo que sacar fuerzas de donde fuera: esa sensación siempre contribuyó darle fuerzas.

Más allá de las hostilidades en todos sentimos en nuestro ambiente, en nuestra sociedad, y hasta entre nuestros familiares y amigos, contó con una paralela contención en su familia, y en una sociedad pequeña pero solidaria. Solidaria y hostil, como lo es en general la interacción humana.
Pero sobre todo, encontró su propia contención, en un mundo que recién empezaba percibir como hostil.

lunes 18 de mayo de 2009

Arranca la semana: Slayer

Empieza la semana laboral en Uruguay, y parece que - aunque más corta - va estar movida. Así que cuelgo videito de un tema que siempre me pega bien parriba.
De los mejores del metal. Del rock, diría.

No había mucho sitio para sutilezas ni eclecticismos en el thrash/death de los '80.


En vivo en la glamorosa Studio 54... Freak, ¡out!! (Jajajaja, que poco original)

martes 12 de mayo de 2009

"Guantánamo"

Mirando distraídamente un programa deportivo local, veo que tratan el caso de los dos pibes asesinados con ocasión del partido de básquetbol entre Aguada y 25 de Agosto.
El conductor, en detrminado momento, paró la discusión y se mandó con que: “En este momento desearía que hubiera un Guantánamo en Uruguay. En el caso Da Cunha, hubo tres presos, pero no se identificó al asesino. ¡Los códigos!! ¿Qué códigos? Van a ver como confiesan enseguida…” Palabras más, palabras menos.
Ni cambié de canal (pa lo que hay que ver =$). Directamente puse mi atención en otra cosa…
Miro el programa, a veces. Respeto la mayoría de las ideologías, siempre que se expresen y practiquen en respeto a los demás. Reciprocidad ante todo.
Para mí, que se fue al recarajo. La situación da mucha rabia, y en caliente es difícil mantener la coherencia. Entiendo que es un tema desesperante. Si los pibes muertos fueran familiares míos, no sé que podría llegar a decir.
Pero bueno, esto fue dicho en un programa de TV, por un conductor conocido… LAMENTABLE …

Ya tuvimos lamentables experiencias vernáculas. No hace falta importar Guantámanos, para saber como funcionan esas cosas. Además, la tortura no está erradicada en Uruguay, de acuerdo a las noticias diarias y lo que va percibiendo en la vida cotidiana. Y no creo que se erradique del todo en ningún país.

Cuando alguien plantea de alguan forma este tipo de métodos como solución, no puedo evitar rechazo, rebeldía, desaliento...
En Uruguay hay una normativa penal razonablemente adecuada. Lo PRIMERO que habría que hacer es APLICARLA. Y dejarse de tanta vuelta.

Para peor, salieron representantes del poder ejecutivo a decir que “Este es un problema de todos y responsabilidad de todos!!” =(
‘JÁTE ’ JODERR!! El problema es de los asesinos, de quienes tienen que garantizar la seguridad y de quienes deben aplicar la ley. Seguimos mirando para otro lado…
ENFERMANTE…
¡Mientras tanto, entre asesinos, torturadores, chorros, y el cambalache en el que vivimos, así estamos y así vamos a estar!

Para rematar, mientras escribía esto, escucho en el informativo que se anuncia la muestra de instrumentos de tortura de los siglos XVI y XVII. =$

Yo que sé. Me quedo con la muestra de los osos de la tolerancia…




Me gustó el de Etiopía!

miércoles 29 de abril de 2009

¿Sospechados?

Hoy leí por acá el siguiente título:

# Un uruguayo y un peruano entre casos sospechados de gripe porcina en Chile

El link lleva a otra noticia. Pero puse las palabras en los buscadores y noté la utilización de iguales o similares adjetivos en el abordaje noticias como ésta.

Parecería un caso de Interpol, mas que sanitario...